Registros de Producción

El llevar registros en una explotación ganadera es fundamental para conocer el verdadero alcance económico del negocio, las perdidas, las utilidades y las causas que las originan.

Haciendo un resumen de los registros necesarios que se deben llevar en una explotación bovina, se mencionan los más importantes.

 

Una explotación sin registros no sabe cuál es su rumbo. Al ganadero le interesa saber cómo anda su negocio con el fin de mejorar el manejo y aumentar el número de animales en la finca.

 

El éxito de un ganadero en la explotación de un rebaño productor de leche, depende de gran parte de las decisiones tomadas en un periodo determinado del año, que le permitirá detectar aquellas vacas del hato que le produzcan ganancias y las que les causan perdidas. Para lograrlo es necesario que el productor maneje el rebaño en un sentido estrictamente gerencial. Por esta razón, el control de los riesgos de producción lechera significan la clave del éxito de un ganadero en la administración eficiente de su finca. 

 

Cuando se introducen los datos de producción lechera, en los sistemas informáticos de control, el productor se da cuenta de lo equivocado que estaba cuando llevaba los datos en su memoria y cuando tomaba decisiones erróneamente, pues no conocía la producción de cada una de sus vacas. Estos errores pueden estar sucediendo año tras año por lo que es necesario tomar decisiones correctas respecto del hato lechero. Para ello es imprescindible el establecimiento de un sistema de identificación, sencillo, pero preciso, de cada una de las vacas del hato.

Cuando un rebaño es pequeño (20-50 vacas) los productores son capaces de conocer sus animales, pero cuando el rebaño sobrepasa este número de vacas se hace cada vez más difícil conocer cada vaca del hato y sus estados durante su vida útil (fechas de nacimiento, fechas de parto, de secado, celos, servicios, entre otros).

 

Es por ello que resulta de gran importancia en una explotación lechera llevar con precisión la identidad de los animales del hato, lo cual permitirá a su vez usar correctamente los registros de producción de leche. La identificación del animal no se trata solamente de la identificación del animal en sí, sino también se debe conocer otra información relevante como quien es su padre, su madre y fecha de nacimiento del mismo. Con esto se demuestra que el programa de identificación debe ser tarea diaria en el análisis de un hato lechero.

 

Es evidente que cuanto más conozca sus vacas lecheras, mayor interés tendrá el ganadero en ellas y mejor será el trabajo que realice en el manejo del rebaño.

 

Los registros de producción lechera proporcionan al ganadero una verdadera guía para planificar y tomar decisiones en busca de aumentar progresivamente la producción de leche por vaca y por lactancia, para incrementar la rentabilidad del capital invertido por el productor.

 

Los productores cada día están más expuestos a presiones de carácter económico y solo aquellos que demuestran habilidad y destreza en el manejo del hato lechero, son los que obtienen mayores ingresos.

 

Estas constantes presiones económicas han sido el factor esencial para que muchas explotaciones “cierren sus puertas” y desaparezcan como negocio lechero, quedando solo aquellas que apliquen una acertada administración para manejar el hato.

 

En un rebaño de vacas lecheras existen grandes variaciones que inciden en la producción de leche y grasa. Los factores que afectan la producción, son aquellas de carácter ambiental, nutricional y hereditario. De ellos dependerá en gran parte el rendimiento productivo y reproductivo del rebaño.

 

 

El siguiente caso permite ilustrar lo señalado:

 

Un ganadero alimenta bien sus vacas y satisface sus requerimientos nutricionales pero estas tienen muy poca raza y por ende poseen un bajo potencial genético. El esfuerzo para que esas vacas produzcan grandes cantidades de leche, realizado por el criador, estará perdido. De la misma manera, si se tiene una vaca con características hereditarias propias para rendir altos niveles de producción, pero no le son llenados sus requerimientos alimenticios y se le brinda un manejo inadecuado, la vaca jamás alcanzara a producir lo que ella tiene, según su capacidad genética.

 

Cuando cualquiera de estas eventualidades se presentan en la finca ¿Qué podrá hacer el ganadero para corregir la situación?

 

Simplemente deberá acudir a un programa de registro lechero, que le permite ayudarlo y orientarlo de la siguiente manera:

 

Determinar las vacas de baja producción, para eliminarlas del hato, si esto mejora la rentabilidad del ganadero.

 

Establecer una guía para planificar un eficiente programa de alimentación del ganado.

 

Establecer prácticas de manejo precisas, que permitan mejorar la producción total de leche del hato.

 

Diseñar un inteligente programa de selección de las novillas de reemplazo.

 

Planificar cruzamientos si la explotación lechera está en una zona cálida con el fin de aprovechar al máximo la heterosis. Por ejemplo, aparear animales Bos tauros con otros del tipo Bos indicus, beneficiándose de las bondades de las razas lecheras de origen europeo. Así podrá explotar con ventaja el grado de mestizaje que más convenga a las condiciones de los climas calientes.

 

Usar, eficientemente, los registros para selección acertada de los toros que se deben utilizar en el hato.

 

Indudablemente que los registros lecheros solo benefician al ganadero cuando sean utilizados frecuentemente y sirvan para tomar decisiones inteligentes, en el manejo del hato.

 

 

Un uso eficiente de los registros permite:

Eliminación de vientres

 

Ya se ha mencionado que en la mayoría de las fincas existen vacas que producen perdidas a los ganaderos. Pues bien, los registros lecheros proporcionan  el único mecanismo para localizar esas vacas. Observe todos los meses la producción de sus vacas en relación con los días que lleva en lactancia. Casi todas las vacas son económicamente rentables, los primeros meses de su lactancia.

 

Cuando haya necesidad de eliminar alguna vaca del hato tome en consideración la habilidad de producción de leche, puesto en que se encuentra esa vaca con el resto del rebaño al comparar todas sus lactancias y si ha declinado su producción más rápidamente que en lactancias anteriores. También se debe determinar si su habilidad transmisora es suficiente como para utilizar una o más de sus hijas como novillas de reemplazo.

 

Otra pregunta de gran trascendencia que deberá contestar el ganadero es: ¿será mayor la rentabilidad del rebaño, al reemplazar una determinada vaca?

 

Alimentación

 

El alimento representa el factor más costoso en la producción de leche cuando el rebaño lo forman vacas de alta producción. Con frecuencia, cuando no se cuenta con un programa de registros lecheros, entonces aquellas vacas de alta producción  son alimentadas por debajo de sus requerimientos nutricionales y otras, con capacidad genética deficiente o por encontrarse en la última fase de su lactancia, son sobrealimentadas, ello ocasiona, en ambos casos, pérdida de dinero al productor.

 

Un buen programa de alimentación complementa un sistema de cruzamiento bien dirigido y ordeño eficiente, permitiendo que las vacas produzcan según el potencial genético que poseen. Los registros lecheros pueden ayudar a formular el más eficiente programa de alimentación, ajustado a las necesidades de su finca. Utilice los registros para desarrollar un plan de trabajo que permita suministrar las cantidades correctas de alimento concentrado o de suplementos forrajeros de alto valor nutritivo, para las vacas de alta, media y baja producción de leche.

 

Además, es importante contar con información suficiente sobre las condiciones en que se cosecho el forraje, realizar un análisis bromatológico del forraje para determinar el porcentaje de proteína cruda, así como el valor energético y el porcentaje de materia seca. Con esto se conocerá la calidad para corregirla, mediante el uso de árboles forrajeros de alto valor nutritivo, como la morena (de bajo costo o, gracias al alimento concentrado de alto costo).

 

Planifique su programa de alimentación con alimentos que satisfagan los requerimientos mencionados del rebaño lechero, con el menor costo posible. 

 

Manejo

 

Cualquier sistema de manejo de un hato, requiere mecanismos de información o datos tomados en la finca, que permitan al ganadero operar al rebaño eficientemente. De no ser así, las decisiones se toman a partir de hechos estimados que no se conocen con claridad.

 

Para alcanzar el mayor grado de precisión en el manejo del hato se debe tener todos los animales perfectamente identificados y registrar día tras días los eventos más importantes que ocurren a cada vaca. De esta forma será más fácil tomar decisiones respecto del hato, con las pruebas a mano. Los registros proporcionan esas pruebas y la evaluación del manejo de su rebaño responderá a si la producción del hato es satisfactoria, o si existen fluctuaciones en la producción de leche, durante los 12 meses del año, especialmente, en las épocas críticas.

 

Una pregunta fundamental es si usted estudia el comportamiento de sus animales, como una manera de mejorar su sistema de producción o cree que no necesite observarlas para satisfacerle las necesidades.

 

Al comparar el promedio de leche de su rebaño en relación con el promedio de otros rebaños en su localidad se dará cuenta, si encuentra mejor o peor, así como su rentabilidad económica. Por consiguiente, vale preguntarse ¿Qué producción está logrando por vaca, por hectárea, por hombre o por colón invertido este año, el próximo a cinco años plazo?

 

Selección del semental

 

La selección de toros que arroje los mejores resultados en su rebaño es quizás la mayor tarea que usted pueda hacer hoy, para asegurar sus ganancias dentro de tres o más años. Existe una enorme diferencia en el rendimiento de las hembras proveniente de toros excelentes y de aquellas cuyos padres tengan un pobre potencial genético. Se debe considerar si va a usar la inseminación artificial o la monta directa, y en cualquier caso si el semental seleccionado tiene diferencia de predicción positiva para la leche, proteína o grasa.

 

 

Al usar de esta manera los registros lecheros, le proporcionan una valiosa información para tomar decisiones acertadas en su finca. Use esta herramienta con frecuencia y se sentirá confiado y seguro.