El búfalo de agua (Bubalus bubalis) es originario del trópico ecuatorial de Asia y desde hace unos 5000 años se ha utilizado como animal de trabajo. Se estima que la población mundial de búfalos es superior a 190 millones de cabeza, siendo la India la que posee casi la mitad de ellos. 

 

De hacia el búfalo fue introducido a Europa (Italia, Bulgaria, Rumania y Hungría) especialmente para la producción láctea. Posteriormente fue traído a Sudamérica (Trinidad, Venezuela, Colombia y Brasil) para ser utilizado como animal de tracción.


En 1920 llegaron a VENEZUELA desde Trinidad los primeros 22 búfalos con una importación realizada por el general Juan Vicente Gómez. En 1967, el Dr. Abelardo Ferrer Domingo, siendo director de los centros de recría de MAC, promueve la importación de 50 hembras y dos machos, traídos de trinidad en 1974, las familias Moser y Reggeti hacen importaciones de lotes comerciales de búfalos desde trinidad, Italia y Bulgaria. Hoy se estima una población cercana de 200.000 cabezas.

 

El búfalo se adapta bien a condiciones ambientales adversas, como altas temperaturas, suelos inundados, permanentemente o estacional, forrajes de baja calidad, alta incidencia de parásitos y enfermedades, permitiendo  desarrollar áreas del país donde los vacunos no tienen mayores rendimientos.


Se reconocen unas 18 razas de búfalos de rio. Se caracterizan por poseer 50 pares de cromosomas.

 

De estas razas 16 están en el subcontinente Indo-Pakistaní, y las otras dos razas, fueron desarrolladas fuera de Asia. Una la mediterránea, en el sur de Europa y oriente medio. Otra raza nueva es la Bufalypso o Trinitaria, formada en las islas de Trinidad y Tobago a partir de cinco razas indicas (Murrah, Jafarabadi, Nili-Ravi, Surti y Nagpuri).

 

Hay otra subespecie, con 48 pares de cromosomas, conocida como búfalo de pantano o carabao. De estas, están presentes en Venezuela la raza mediterránea, Murrah y Jafarabadi, principalmente. 


Su mayor limitante radica en poseer pocas glándulas sudoríparas y debido al color negro del pelaje absorbe con facilidad el calor radiante, por lo tanto, requiere de sombras y charcos para poder refrescarse. 


La especie bufalina no compite por alimentos con los bovinos, ni tampoco con los humanos. El búfalo posee una superioridad para convertir alimento de muy baja calidad en leche y carne, debido a que las papilas del rumen están más desarrolladas que las de los bovinos, lo cual incrementa la superficie de absorción de los productos de fermentación. También se observa un mayor consumo de materia seca en los búfalos comparados con los bovinos cuando los factores ambientales no son favorables o cuando el forraje disponible es poco apetitoso.

 

Las vacas producen más leches y los novillos dan más rendimiento en canal en terrenos de buena calidad donde no se presentan inundaciones. Pero en aquellos hábitats de alta humedad ambiental, terrenos inundados donde los novillos y las vacas no pueden ganar peso ni producir leche, es allí donde los búfalos son insustituibles.

Los búfalos alcanzan la madurez sexual a los 18 meses de edad. Las buvillas pueden ser servidas a los 24 meses y paren 11 meses después un becerro de 35 a 40kg de peso. Viven hasta 25 años. Las pariciones tienden a ser estacionarias en los meses de septiembre a noviembre, y el destete se produce entre los 6 a 9 meses. La búfala comienza a ser ordeñada el quinto día después del parto. Los porcentajes de natalidad pueden alcanzar hasta un 95% en sistema de monta natural. Normalmente no presentan partos distócicos (parto anormal) ni retención de placentas.


Los búfalos son animales muy resistentes a las enfermedades, sin embargo, el plan sanitario preventivo es similar al de los vacunos. A los búfalos adultos no le afectan mayormente las garrapatas, y por esa razón no se le trasmiten enfermedades cuyo vector sean las garrapatas. Tampoco se presentan partos dificultosos. Por lo tanto el plan sanitario global es mucho más económico que en los vacunos.

Las búfalas pueden producir leche en condiciones donde las vacas ni siquiera podrían subsistir. Se adaptan bien al ordeño manual y también al ordeño mecánico. La leche de la búfala contiene el doble porcentaje de grasa, y con ella se elabora productos de alta calidad, que son muy demandados por los consumidores. La leche de búfala es aceptada en todas culturas y religiones.

 

La leche de búfalas es de superior calidad cuando se compara con la leche de la vaca. El análisis de la grasa de la leche de búfala muestra que posee más grasa, pero menos colesterol, mas proteína, lactosa y solidos no grasos. Utilizando solo 4 o 5 kg de leche de búfala se puede obtener un kg de queso mozzarella, mientras que necesitamos de 8 a 10kg de leche de vaca.


Los búfalos alcanzan fácilmente los 450kg de peso en 20 a 24 meses de edad. La carne de búfalo es de mejor calidad nutricional que la del novillo, ya que esta posee más del 26% de proteína (novillo:24%), menos grasa 0,52% (novillo: 3-10%) y menos calorías 131kC (novillo:269KC).

 

El total de los minerales totales es de 1.06%, ácidos graso saturados 0.6 g (novillo: 8,13g); ácidos graso monoinsaturados: 0,53 g (novillo: 9,06 g) ácidos grasos poliinsaturados: 0,35 g (novillo: 0,77 g); omega 6 12.5% (novillo: 90 mg). En estos datos se refleja un contenido muy bajo de grasas, y la grasa presente es de mejor calidad para el consumidor ya que es más rica en ácidos omega 3y6.

 

En resumen, la carne de búfalo tiene 30% menos de colesterol, 55% menos de calorías, 11% más de proteínas, 10% más de minerales, y casi 100% menos de grasa intramuscular. Y lo más importante, es de excelente sabor.


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